Libros
Esta saga familiar combina lo kitsch con el realismo más sucio que nuestra isla pueda ofrecer. La sombra púrpura del cielo roto es un divertidísimo y burlesco examen de varias generaciones de mujeres de una familia puertorriqueña de finales del siglo XX y principios del XXI, desde una perspectiva lésbica. Nos hacían falta sagas familiares queer, que exploraran la realidad hippie puertorriqueña y uno de los eventos menos narrados de nuestra literatura: el Festival Mar y Sol". |
Este libro sobre el metateatro hispanoamericano es revelador e innovador. [...] Y esa es una de las funciones de este texto: hacernos ver de forma distinta una realidad literaria que ha sido, en muchos casos, puesta a un lado, al fondo, casi tras bastidores, y no en el centro de la escena literaria misma. |
Antonio Sajid es ya un puente conductor de la magia de la literatura, una heterotopia que camina, un hombre que, atravesado por la poesía, nos lleva a viajar por los misterios gozosos de sus pseudodemencias; allí donde conviven los tacos de la abuela, la esperma babilónica y adolescente, la vedette caribeña peluda y parlanchina y un corazón gigante que harto de vida por todos y todas sangra. Sajid es todo eso y mucho más pero por sobre todas las cosas es un poeta que encontró su voz y con la profundidad (y estentoreidad) que la caracterizan nos deja temblando con cada palabra ya que además, como todos bien sabemos: “Godesses don’t speak in whispers, they scream” |
La sensualidad oscura del verso de Antonio Sajid, su contorno de cursi glamour, hacen de Entre mi sexo y mis nervios una lectura tan desconcertante como cautivadora. Sus poemas son galerías por donde el lector puede cavilar y disiparse como los sujetos que los protagonizan. Es una invitación a adentrarse al agujero del conejo, o si se quiere, al agujero del cuerpo. En Entre mi sexo y mis nervios pueden reconocerse ciertas señales que develan un plan estético queer. [...] Los poemas se superan a sí mismos yendo más allá de sus límites formales al evocar el estilo epistolar, rescatando la crónica roija, el folletín, la oda, la sección chismosa del periódico o las candilejas de la pantalla grande. |
Me gusta, by the way, cómo Antonio Sajid percibe con su inteligencia de artista total, que uno está en libertad de escoger más de una forma de mutación en ese continuum vitalísimo. Uno puede, por ejemplo, extrañar y extrañarse tan intensamente en el trabajo poético que el resultado sea siniestro. Hermoso pero siniestro, el dichoso “uncanny” tan valorado en la academia. Pero también uno puede respetar con tanta ternura la textura áspera de las cosas, objetos, fantasmas cotidianos de la vida, que la extrañeza emerja precisamente gracias a la vocación de autenticidad. Porque quien ha penetrado intentando no alterar ese sepulcro es el propio poeta. Seamos gratos, entonces, con el que tiene los ojos para ver las cosas como son, con aquel que “pone el corazón en la nevera” o el que lidia con los “mosquitos y la fe”, o el que es capaz de sentarse en el inodoro y “patear entrañas propias y ajenas”. De eso se trata la vida, de esa puerilidad y esas efímeras circunstancias en las que nos vamos acercando a la muerte, destino democrático, vientre amplio y regenerador. |
Colaboraciones
Nemir Matos Cintrón es precursora, maestra fundadora, mentora y artista abiertamente lesbiana que durante 1980 se encargó de abrir el camino para muchxs autorxs. Cuando nadie hablaba del amor entre mujeres en Puerto Rico, ya Nemir lo apalabraba, ya publicaba, ya se hacía sentir. |
En 2015 se celebra el centenario del natalicio del inmenso poeta puertorriqueño Francisco Matos Paoli. Su vida y su obra han sido las fuerzas que atizaron los ánimos para llevar a cabo la VII edición del Encuentro Internacional de Poetas y Narradores. Contribuir de alguna manera para continuar dando a conocer la obra del inmortal Matos Paoli ha sido uno de los objetivos del quehacer del grupo El Sur visita al Sur este año. |
Resulta, pues, Abrazos del Sur, una ventana abierta, luminosa y reluciente para escuchar las vibraciones líricas que se están produciendo en parte de nuestras Américas, hoy, precisamente hoy. Qué les acontece a los autores, qué les agita; dónde sus sueños, sus ansias, sus angustias ambulan; cuánto miedo y cuánta luz de sus pueblos , internos y externos, reverberan; cómo decirlo, con cuáles formas literarias afines o no: todo esto y más encontrarán en las lecturas seleccionadas. |
Como la vida, la urgencia de escribir está enmarcada en el misterio. Escribimos por múltiples razones conocidas y, las más, por conocer. Entendidas o no las potencias laberínticas del ser que nos impelen a escribir, lo cierto es que seguimos con las manos en la fragua. En ese quehacer y ser palabras, memorias, deseos, nos construimos y construimos. El libro Abrazos del Sur: Poesía y Narrativa, 2012 es, sin lugar a dudas, expresión tangible de esa necesidad de dejar constancia de lo reflexionado, lo vivido, lo sentido, lo imaginado, lo anhelado por los autores incluidos. |
Los invito a adentrarse en las palabras de los escritores incluidos en esta antología. Como Ana María Matute, aspiramos a "que esa palabra pueda llegar a alguien que la reciba como recibiría el viento velero en calma sorda y desolada, una palabra que acaso le conduzca hacia la playa, una playa que a veces puede llamarse infancia desaparecida, que puede llamarse vida, o futuro, o recuerdo. Que puede llamarse 'tu' o 'yo' ". |
El sur visita todas las topologías fantásticas de los seres que la pueblan, al son de las visiones y las visitaciones. En su itinerario sensible, las letras del sur dominicano visitan a sus pares australes del sur boricua, en una suerte de sortilegio del sueño para consustanciarse con la realidad y el sueño vigilante. Poemas y cuentos se cuentan y se cantan, y se entrecruzan sus palabras entre versos enhiestos y prosas vertiginosas. Así, pues, en esta muestra memoriosa y memorable del Primer Encuentro Cultural de El Sur Visita al Sur, oportuno destacar la confluencia y la convergencia en que las historias y las culturas se matrimonian, en un abrazo prohijado por el fervor y el tesón. |